Oswald Regular
OpenSans Regular
¿Dónde está el límite?
Una de las bolsas de valores financieros más importantes del mundo reemplaza, con una velocidad y una flexibilidad sorprendentes, su sistema de administración de compra-venta de valores en tiempo real.

Con un volumen diario de negocio de compra-venta de valores bursátiles de billones de dólares en los mercados, no cabe duda de que tanto el sistema financiero como las compañías globales dependen de un funcionamiento eficaz de las principales bolsas de valores. La misión de estas es crítica para el correcto funcionamiento de la economía.

La trama de transacciones es posible gracias a un sistema de administración de compra-venta de valores que acepta datos en tiempo real desde la plataforma de compra-venta de valores, y que proporciona varios servicios clave:

  • la validación de la compra-venta de valores bursátiles;
  • la ejecución de reglas complejas para convertir la compra-venta de acciones en un formato estandarizado granular;
  • la administración de un almacén de compra-venta de acciones;
  • la provisión de servicios de mensajería para los miembros de la bolsa, lo que les permite consultar y actualizar la información de compra-venta;
  • la publicación de historiales de compra-venta de acciones con fines de auditoría;
  • el borrado de compra-venta diario.

La complejidad que acarrea el reemplazo de un sistema semejante nunca debe subestimarse. De hecho, una de las bolsas mundiales más importantes llevaba 20 años mejorando y manteniendo su sistema. Aunque desde hacía algún tiempo sabían que había que reemplazarlo, el costo de volver a escribirlo en un lenguaje de nivel bajo, como C++ o Java, era prohibitivo. Su reescritura suponía, además, riesgos. Y los lenguajes de nivel alto no podían proporcionar el rendimiento o la escalabilidad necesarios. Al final, la necesidad se impuso. Había que sustituir un hardware y un software subyacentes ya obsoletos. Se necesitaban superar las restricciones de escalabilidad y flexibilidad considerables. Fue así que la bolsa de valores decidió que era hora de volver a implementar, utilizando una tecnología nueva, su sistema de administración de compra-venta de valores.

LAS ALTERNATIVAS

Como cabe suponer, el cliente emprendió una evaluación exhaustiva de las tecnologías disponibles en el mercado. Para tomar la decisión con mayor confianza y argumentar de manera más convincente el caso empresarial, la bolsa de valores desafió a Ab Initio a que intentara replicar algunos de los elementos clave del sistema de administración de compra-venta de valores en una prueba de concepto (POC). El objetivo era determinar si la tecnología era capaz de las siguientes cosas:

  • mantener el ritmo de los volúmenes máximos de compra-venta de valores, tanto los actuales como los estimados para el futuro;
  • proporcionar una arquitectura resistente para una operación 24 horas al día, 7 días a la semana, en la que nunca se pierden mensajes;
  • manejar el protocolo de mensajería basado en TCP/IP propietario utilizado para todas las comunicaciones;
  • incrementar considerablemente la productividad, un requisito para el caso empresarial.

Muchas POC describen propósitos muy bien definidos, como por ejemplo: “Queremos tener los módulos A, B y C implementados en un plazo no superior a tres semanas; el sistema tiene que procesar X gigabytes por hora con unos tiempos de entrega de mensajes individuales no superior a 80 milisegundos; tiene que ejecutarse en menos de 10 CPU; y tiene que cumplir con todos los requisitos de operabilidad y de robustez”. La POC con la bolsa de valores detallaba todos los propósitos anteriores. Y uno más, también muy importante: el equipo de desarrollo preexistente, que estaba completamente sumergido en lenguajes de programación tradicionales, tenía que acceder a adoptar Ab Initio®.

COLABORACIÓN

El equipo conformado por Ab Initio y la bolsa de valores desarrolló e implementó ideas y enfoques nuevos en el transcurso de la POC. Determinó el tamaño de las plataformas de hardware necesarias para cumplir con los plazos de respuesta y de latencia fijados. Aunque se comprobaron muchas configuraciones de servidores, la eficacia de la infraestructura de Ab Initio significaba que, al final, solamente se necesitaban tres núcleos de un servidor blade de Linux para manejar una parte esencial de esta infraestructura de mercado internacional. Uno puede imaginar la cara de sorpresa que pusieron los directivos de la bolsa de valores cuando escucharon que un pequeño servidor bastaba para ejecutarla.

El equipo armó una arquitectura que garantizaba la flexibilidad necesaria para manejar las circunstancias cambiantes de los mercados: nuevos productos de la bolsa, marcos reguladores diferentes y otras iniciativas para toda la industria. A tal fin, fue adoptada una arquitectura modular basada en servicios utilizando las capacidades de publicación/suscripción de Ab Initio. Esto no sólo permitió que la aplicación fuera descompuesta en una forma lógica, sino que también creó una arquitectura resistente con procesamiento distribuido entre varios servidores. Como es de esperar, todos los aspectos del sistema fueron diseñados para garantizar la integridad transaccional, y se puso un esfuerzo específico en garantizar que la aplicación proporcionara el rendimiento en tiempo real que requiere una bolsa de valores moderna.

En un mes se cumplieron todos los requisitos numéricos y arquitectónicos de la POC. El requisito más difícil de cumplir, lograr que los desarrolladores de la bolsa de valores accedieran a adoptar Ab Initio, acabó siendo el más fácil. El jefe del equipo de desarrollo declaró que, con Ab Initio, la productividad sería diez veces mayor que con un lenguaje de tercera generación estándar. Lo respaldó su equipo, que ya contaba con una experiencia con la tecnología de primera mano.

IMPLEMENTACIÓN

Cuando finalizó la prueba de concepto, se acordó un plan de proyecto interno, que incluía programaciones y costos. El equipo de desarrolladores proporcionó estimaciones conservadoras para las actividades de desarrollo y comprobación –como mínimo un 40% más rápidas con Ab Initio para la totalidad del proyecto– para asegurarse de que tendrían éxito y también margen de maniobra en caso de imprevistos. Confiaban en poder finalizar el proyecto más rápido y a un costo menor, lo que esperaban les reportaría un reconocimiento.

El sistema entró en funcionamiento en 2010 y ahora otras bolsas de valores en el mundo lo están implementando a su vez. Y lo mejor de todo es que la relación entre los propietarios de la compañía y el equipo de desarrollo de TI ha cambiado. Ahora les consta a todos que los sistemas se pueden armar más rápidamente de lo que los plazos más optimistas hubieran previsto antes del exitoso proyecto. Y con un grado de robustez y de flexibilidad, además, que abre la puerta a un crecimiento del negocio sin impedimentos.

English
Français
Idioma:
Español
Deutsch
简体中文
日本語