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Renovarse o morir
Una empresa de telecomunicaciones reestructura sus sistemas de mediación desfasados.

Todo el mundo sabe lo que sucede con las instalaciones de fontanería y saneamiento de una casa antigua. Cuando se instalan por primera vez, se utiliza la tecnología más avanzada. Pero conforme pasa el tiempo y crecen las necesidades de sus ocupantes, o conforme la casa se amplía, se acaban mezclando instalaciones modernas con otras que no lo son. Llegan después cambios en la normativa de construcción, lo que obliga a reacondicionar algunas tuberías. Con el paso del tiempo, algunos conductos empiezan a tener goteras y hay que reemplazarlos. A ello se añade el problema de las antiguas tuberías de plomo, que limitan el uso de ciertas tomas. Puede pasar también que, al reformar la cocina y los baños, se necesite una nueva conexión con el conducto de agua para hacer frente al incremento de la demanda. Vamos, que al final, es muy probable todas las tuberías se vean afectadas de una forma u otra.

Si los datos que circulan a través de las “venas” de su negocio se comportaran de esta manera, llegaría un momento en el que no tendría más remedio que encargar una nueva arquitectura y una nueva implementación. A no ser, claro está, que hubiera otra opción… Si usted es un operador de redes en la industria de la telefonía móvil, es muy posible que esté abocado a invertir mucho tiempo “anclando” un sistema nuevo tras otro para seguir el ritmo de las fusiones empresariales y acomodarse a los cambios en el mercado. Y es probable también que termine con una amplia gama de tecnologías diferentes e incompatibles… Varios dispositivos de red, sistemas de facturación, administración de relaciones con los clientes (CRM) y notificación, por nombrar unos pocos. Y es probable, por último, que la complejidad, la ineficacia y el costo le resulten abrumadores. Un poco, en resumen, como sucedía con la casa antigua con instalaciones de fontanería y saneamiento defectuosas.

“¿Tiene esto que ser necesariamente así?”, le preguntó a Ab Initio un gran operador de telefonía móvil. “Sí, cuando se trabaja con las tecnologías y metodologías más comunes”, fue la primera respuesta. “No, si se hace con Ab Initio”, fue la segunda. Tentado por la última respuesta, el cliente autorizó a Ab Initio a hurgar en sus sistemas.

EMPEZAR LA CASA POR LOS CIMIENTOS

Al empezar el proyecto, Ab Initio se encontró con la habitual mezcla de tecnologías. La pieza clave del sistema era un fragmento enorme de código C++ escrito a mano. Nuestros programadores pronto entendieron que la raíz del problema residía, en última instancia, en la arquitectura de mediación. Su falta de flexibilidad significaba que, cualquiera que fuesen los cambios introducidos en los sistemas que siguen y que preceden en la cadena de procesamiento, estos cambios iban a requerir la escritura de más código C++ personalizado (lo cual fomentaba toda clase de soluciones improvisadas). También vieron que el motor de mediación era incapaz de seguir el ritmo de los volúmenes de datos, cientos de millones de registros de detalles de llamadas (CDR) al día, lo que suponía que los datos tardaban días en recorrer el entorno.

Ab Initio estableció los principios siguientes para el nuevo diseño de la arquitectura:

  • decodificar los CDR una vez solamente, lo que ahorra en tiempo y recursos de procesamiento;
  • escribir datos en el disco una vez solamente;
  • promover la reutilización del código de aplicaciones (desarrollar una vez, utilizar varias veces);
  • buscar una solución a prueba de cambios futuros en los formatos de registros y en las aplicaciones;
  • proporcionar un plazo de entrega de aplicaciones más corto y más confiable;
  • garantizar la disponibilidad de metadatos para cubrir el procesamiento de extremo a extremo;
  • entregar una latencia muy inferior desde el conmutador de la red hasta los sistemas de destino.

Si no le interesan los detalles técnicos, no hace falta que siga leyendo. Le basta con saber que el proyecto resultó un éxito notable. Lo que era previsible, estando implicada Ab Initio. Desde el inicio del proyecto y hasta que se puso en funcionamiento este sistema crítico, pasaron menos de doce meses (teniendo en cuenta que el trabajo incluyó las comprobaciones de preproducción). A día de hoy, el sistema de mediación no sólo procesa el volumen diario completo en una fracción del hardware previo, sino que la latencia se mide en minutos en lugar de en días. Esto asegura que los sistemas operacionales y de notificación hacen un seguimiento del negocio casi en tiempo real. Y cuando la gerencia decide que necesita los datos en tiempo real, el sistema en su estado actual también lo garantiza. Pero las ventajas son todavía más. Debido a la flexibilidad que otorgaba el hecho de que el nuevo motor de mediación estuviera controlado por metadatos, los embotellamientos en los sistemas siguientes y precedentes en la cadena de procesamiento se solucionaron rápidamente y la mayor parte del código C++ personalizado fue desechado.

LOS DETALLES

Para quienes estén interesados, se ofrecen a continuación algunos de los detalles técnicos.

Ab Initio hizo frente a este desafío diseñando un sistema de mediación para CDR genérico que puede tomar numerosos formatos de secuencias de entrada diferentes (como llamadas de voz, registros de datos, multimedia, etc…) y generar CDR decodificados, desduplicados y enriquecidos. A continuación estos CDR se publican en colas de Ab Initio®, listos para ser consumidos por los sistemas que siguen en la cadena de procesamiento.

Al publicar datos decodificados y desduplicados en las colas de Ab Initio, el equipo satisfizo el principio arquitectónico de decodificar los datos una vez y escribir los datos una vez. Estas colas son de latencia baja, dispositivos en paralelo que son compatibles con varios suscriptores independientes (lectores). Como resultado, los datos se conservan en la cola hasta que todos los suscriptores hayan consumido los registros, garantizando así que solamente se requiera que una copia de los datos sea almacenada en medios recuperables.

Ahora el sistema de mediación maneja los cambios en los formatos de los datos y en la lógica de procesamiento para cada secuencia de datos de entrada sin requerir grandes proyectos de desarrollo. Esto se logró diseñando el sistema de mediación para que estuviera "controlado por los metadatos”. Como resultado, los requisitos específicos para cada secuencia de datos están desconectados del flujo de procesamiento de mediación genérico, lo que significa que todas las secuencias de datos se procesan de una manera coherente, y los formatos y las reglas específicos para una secuencia de datos se cargan dinámicamente cuando se requieran.

NO SE CONFORME CON MENOS

Por lo general, se busca un equilibrio entre la flexibilidad y el rendimiento; un equilibrio entre la velocidad de implementación y la larga vida de la implementación. Pero la solución de Ab Initio, integrada con el Co>Operating System® de Ab Initio, cuestiona esta convención tan extendida. Los volúmenes están a punto de duplicarse, y sin embargo los sistemas precedentes y siguientes en la cadena de procesamiento tienen la flexibilidad que necesitan para adaptarse. Y se están llevando a cabo nuevas campañas de desarrollo a velocidades nunca vistas antes, al tiempo que se simplifica y se reduce el mantenimiento.

Con Ab Initio, la innovación vence a la tradición.

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